Al colesterol se le conoce popularmente como "el enemigo silencioso", porque una persona puede tener mal los niveles de colesterol durante años y no darse cuenta hasta que se le manifiesta de forma repentina y habiéndole causado ya algún tipo de daño cardiovascular.
Por eso, es imprescindible que seas conciente de que a partir de los 50 años, y aunque estés perfectamente sano, debes comprobar periódicamente tus niveles de colesterol.
Mediante un sencillo análisis de sangre, el médico comprobará tu perfil lipídico, es decir, cuál es tu nivel de colesterol total, colesterol "malo" o LDL, colesterol bueno o HDL, y triglicéridos.
Recuerda que la detección, control y tratamiento temprano de los niveles de colesterol en sangre es una medida muy eficaz que puede evitar que sufras alguna enfermedad cardiovascular como angina de pecho, embolia, ictus, etc. Imagen de médico hablando con un paciente.
La hipertensión arterial es otro de los principales factores de riesgo para sufrir enfermedades cardiovasculares y al igual que ocurría en el caso del colesterol, las probabilidades de sufrir hipertensión aumentan con la edad.
Existen 2 medidas de prevención básicas que debes tener en cuenta: