Para establecer una pauta dietética ante una situación de hipercolesterolemia cabe evitar sobremanera en la dieta aquellos alimentos que contengan sustancias clasificadas como de riesgo elevado, especialmente si existen evidencias convincentes y probables, mientras que hay que intentar emplear en la dieta aquellas sustancias con riesgo bajo, especialmente aquellas en que las evidencias sean convincentes y probables:
Se aconseja una dieta variada, con abundantes legumbres, cereales, frutas, verduras, patatas, pescado y aceite de oliva. Es importante consumir alimentos ricos en fibra: verduras, legumbres, frutas con piel y farináceos integrales. Es más recomendable el pescado que la carne, y en el último caso cocinarla sin piel (pollo, pavo, conejo). Por último, se insta al consumo de alimentos ricos en vitamina C, como pimiento, tomate, coliflor, espinacas, naranjas, fresas, melón, etc. Al contrario, se deben evitar los alimentos ricos en colesterol: chocolate, bollería, frituras, embutidos, etc. No se debe abusar del huevo y se recomienda cocinar con poca sal.
Una pauta de consumo con los alimentos imprescindibles en un menú diario y semanal es la siguiente:
| Leche y derivados desnatados | 2-3 día |
| Quesos frescos | 2-3 semana |
| Pescado azul o blanco | 1 día |
| Carnes blancas | 3-4 semana |
| Cereales integrales y féculas | 4-6 día |
| Legumbres | 2-4 semana |
| Frutas y verduras | 5 día |
| Huevo | 3 semana |
| Frutos secos | 5-7 semana (un puñado con la mano cerrada) |
| Aceite de oliva | 4-5 cucharadas soperas día |
| Agua | 8 vasos día |